Ante un cementerio
Callado, tembloroso, estremecido, traspasé el negro
umbral del cementerio,
donde reina el silencio y el olvido, donde reina el olvido
y el misterio.
En esas tumbas, cuántas almas muertas encontraron su
escape v su salida;
llamaron y al abrirse, por sus puertas huyeron a otro
mundo y otra vida.
Y cuánta alma en su borde se desmaya, cuánta vida en
su abismo se derrumba;
la muerte espera al náufrago en la playa, la muerte
espera al náufrago en la tumba.
Horrible abrumadora, es la jornada, la espantosa
jornada de la vida;
todo el mundo nos deja en la partida, y nadie nos
espera en la llegada.
Esas fosas dispuestas siempre en filas, esas tumbas
heladas y desiertas
parecen ojos huecos sin pupilas, parecen bocas negras
siempre abiertas.
mas si en las fosas duermen los dolores, y solo tienen
aparentes calmas
los llantos de esas tumbas serán flores, los llantos
de esas flores serán almas…
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